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Rehabilitan un silo sin destruir los nidos de aves insectívoras

Una buena práctica ambiental en Villanueva de los Infantes

Se hace saber. Destruir los nidos que las golondrinas han construido en el alero de una casa o matar las salamanquesas que cazan sobre una pared los insectos que son atraídos por las farolas es una infracción administrativa que puede ser sancionada.

La Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad dedica su TÍTULO III a la conservación de la biodiversidad. En su Artículo 54 (Garantía de conservación de especies autóctonas silvestres) se indica que “queda prohibido dar muerte, dañar, molestar o inquietar intencionadamente a los animales silvestres, sea cual fuere el método empleado o la fase de su ciclo biológico. Esta prohibición incluye su retención y captura en vivo, la destrucción, daño, recolección y retención de sus nidos, de sus crías o de sus huevos, estos últimos aun estando vacíos, así como la posesión, transporte, tráfico y comercio de ejemplares vivos o muertos o de sus restos, incluyendo el comercio exterior”.

Por otra parte, en el Artículo 56 se crea el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, que incluye “especies, subespecies y poblaciones que sean merecedoras de una atención y protección particular en función de su valor científico, ecológico, cultural, por su singularidad, rareza, o grado de amenaza, así como aquellas que figuren como protegidas en los anexos de las Directivas y los convenios internacionales ratificados por España”. Según el Artículo 57, “la inclusión en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial de una especie, subespecie o población conlleva las siguientes prohibiciones genéricas:

a) Tratándose de plantas, hongos o algas, la de recogerlas, cortarlas, mutilarlas, arrancarlas o destruirlas intencionadamente en la naturaleza.
b) Tratándose de animales, incluidas sus larvas, crías, o huevos, la de cualquier actuación hecha con el propósito de darles muerte, capturarlos, perseguirlos o molestarlos, así como la destrucción o deterioro de sus nidos, vivares y lugares de reproducción, invernada o reposo.
c) En ambos casos, la de poseer, naturalizar, transportar, vender, comerciar o intercambiar, ofertar con fines de venta o intercambio, importar o exportar ejemplares vivos o muertos, así como sus propágulos o restos, salvo en los casos en los que estas actividades, de una forma controlada por la Administración, puedan resultar claramente beneficiosas para su conservación, en los casos que reglamentariamente se determinen.

Estas prohibiciones se aplicarán a todas las fases del ciclo biológico de estas especies, subespecies o poblaciones”.

Por último, en el Artículo 58 se dice que “en el seno del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, se establece el Catálogo Español de Especies Amenazadas que incluirá, cuando exista información técnica o científica que así lo aconseje, los taxones o poblaciones de la biodiversidad amenazada, incluyéndolos en algunas de las categorías siguientes:

a) En peligro de extinción: taxones o poblaciones cuya supervivencia es poco probable si los factores causales de su actual situación siguen actuando.
b) Vulnerable: taxones o poblaciones que corren el riesgo de pasar a la categoría anterior en un futuro inmediato si los factores adversos que actúan sobre ellos no son corregidos”.

Las acciones u omisiones que infrinjan la Ley 42/2007 generan responsabilidad de naturaleza administrativa, sin perjuicio de la exigible en vía penal o civil. Se consideran infracciones administrativas, entre otras:

- La destrucción, muerte, deterioro, recolección, posesión, comercio o intercambio, captura y oferta con fines de venta o intercambio o naturalización no autorizada de especies de flora y fauna incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, que no estén catalogadas, así como la de propágulos o restos.
- La destrucción del hábitat de especies incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial que no estén catalogadas, en particular del lugar de reproducción, invernada, reposo, campeo o alimentación.
- La perturbación, muerte, captura y retención intencionada de especies de aves en las épocas de reproducción y crianza, así como durante su trayecto de regreso hacia los lugares de cría en el caso de las especies migratorias.

Las infracciones tipificadas en dicha Ley pueden ser sancionadas con las siguientes multas:

a) Infracciones leves, con multas de 100 a 3.000 euros.
b) Infracciones graves, con multas de 3.001 a 200.000 euros.
c) Infracciones muy graves, multas de 200.001 a 2.000.000 de euros

Aparte de las sanciones penales o administrativas que en cada caso procedan, el infractor deberá reparar el daño causado.

Es decir, que TODAS las especies autóctonas silvestres y sus hábitats están protegidos por la legislación ambiental española, incluso aunque se trate de especies que no aparezcan incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial ni en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. Además, se da la circunstancia de que muchas especies con las que convivimos habitualmente en los pueblos o las ciudades y que consideramos comunes están incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. Este es el caso de, por ejemplo, la salamanquesa común (Tarentola mauritanica), la cigüeña blanca (Ciconia ciconia), el vencejo común (Apus apus), el avión común (Delichon urbicum) o la golondrina común (Hirundo rustica).

Por eso es tan buena noticia que la rehabilitación de uno de los antiguos silos de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real) se haya realizado sin destruir los numerosos nidos de aves insectívoras que crían en él año tras año, tal y como puede observarse en las fotografías que acompañan a este texto. Es una decisión que merece ser elogiada. Ojalá otras Administraciones públicas y otros particulares sean capaces de hacer lo mismo, en lugar de dañar a la fauna silvestre sin pensárselo dos veces. Y ojalá que, en el caso de que no sean capaces, las autoridades tengan suficientes conocimientos y motivación como para aplicar la legislación vigente. De hecho, animo a todo el mundo a tratar de evitar estas infracciones cuando sepan que se van a producir y a denunciarlas cuando se hayan producido.


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Posted in: Medio rural